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doglife

Poemario Absurdo

Naturalezas muertas

Naturalezas muertas Naturalezas muertas en el escenario
de lo ordinario.
La gente pasa, los autobuses.
Un pájaro recién nacido es devorados
por las hormigas.
Gritos lastimeros, agudísimos,
ladridos de grandes perros.
El papel que se mece a la par
de las cortinas.
Las fotos del collage de Alicia
proyecta diferentes sombras en la pared
rugosa y escondida a mi mirada.
El escenario cambia poco
tan poco que casi nada,
aunque la realidad no es así.
Las cosas fluyen a tal velocidad
que no lo percibo
y de ahí la quietud.
Lo cercano me parece más inaccesible
que lo separado en el tiempo
de los tornillos y de los girasoles
que se retuercen en los campos
y en las maquinarias
de sol a sol
día tras día.
Encargos raros.
Pitidos en los altavoces.
Mi vida es marcadamente vacía,
hueca...
Gas diluido en miedo y sudor.
Angustia encerrada en la manteca...
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Improvisación

Improvisación y en la calle
el tiempo muta en el
tedio feroz
Haiku express

El desprecio de su mirada

El desprecio de su mirada Volviendo de la librería de ocasión
he visto un tío raro sentado en un banco.
El desprecio de su mirada hacia todo
era sobrecogedor.
Con el pelo blanco, de punta,
parecía Panero.
El mueble urbano, en plena efervescencia,
bajo los árboles y un tobogán mohoso,
junto al tráfico y las luces
de la ciudad,
cuando el largo día
cae,
por fin,
nuestro hombre no espera nada.
Mis elucubraciones, al menos,
así lo han descrito en mi cabeza.
Y de vuelta a casa lo he ido mascando,
y mientras compraba en el supermercado y
aquí, bajo la bombilla,
mientras lo escribo.
El dolor de muelas no me deja quieto,
en las largas jornadas
tras el cambio de hora.

Invierno 2005

lo cotidiano

lo cotidiano Un cuarto de hora antes
ya me había despertado,
el despertador sonó,
invitando a mi cuerpo
al nuevo día.
Las noticias sonaban lejanas,
temperaturas de muchos sitios.
El cuerpo reaccionó
pero a lo mejor no
mi mente, que aún
permanecía en el mundo onírico
alejado del bullicio real,
de los pájaros piando
del despuntar del día.
Cuando salgo a la calle
llevo el pelo limpio
pero no lo demás.
No me dio tiempo
al final.
La clase de estadística,
el desayuno,
mirar los correos,
lo cotidiano.

La inminencia

La inminencia Ante los hechos inminentes
me quedo paralizado.
La reacción no es inmediata.
El desfase existente es brutal
y me dan ganas de llorar.
¿Por qué seré tan débil?
¿Por qué me cuesta
enfrentarme a los peligros?
Algo, una cadena en mi mente,
ancla la desolación en el interior.
Si lo superfluo es un gran océano,
casi imposible de cruzar
con mi bergantín apolillado.
¿Qué será de las cosas
importantes que se acercan?
Me aturde una rara sensación,
mezcla de sueño y miedo.
Callejón sin salida, sinónimo
de mi mera existencia.

Alguien se arranca los ojos

Alguien se arranca los ojos Sangre.
Humores.
Alguien se arranca los ojos.
No ha podido
aguantar
su imagen,
reflejada en el espejo
de su propia
mirada.

Anacronismos

Anacronismos Anacrónicos,
apóstata mundo turbio,
los pensamientos caducan
antes de que las flechas
y los engranajes giren ante la inminencia,
a la que no me acostumbro,
de los segundos y horas
de los atardeceres
y las albas frías.
El cosmos rueda a gran velocidad sobre un eje
impreciso.
Demasiado deprisa para mí.

The rat.

The rat. with one punch, at the age of 16 and 1/2,
I knocked out my father,
a cruel shiny bastard with bad breath,
and I didn't go home for some time, only now and then
to try to get a dollar from
dear momma.

it was 1937 in Los Angeles and it was a hell of a
Vienna.

I ran with these older guys
but for them it was the same:
mostly breathing gasps of hard air
and robbing gas stations that didn't have any
money, and a few lucky among us
worked part-time as Western Union messenger
boys.

we slept in rented rooms that weren't rented
and we drank ale and wine
with the shades down
being quiet quiet
and then awakening the whole building
with a fistfight
breaking mirrors and chairs and lamps
and then running down the stairway
just before the police arrived
some of us soldiers of the future
running through the empty starving streets and alleys of
Los Angeles
and all of us
getting together later
in Pete's room
a small cube of space under a stairway, there we were,
packed in there
without women
without cigarettes
without anything to drink,
while the rich pawed away at their many
choices and the young girls let
them,
the same girls who spit at our shadows as we
walked past.

it was a hell of a
Vienna.

3 of us under that stairway
were killed in World War II.

another one is now manager of a mattress
company.

me? I'm 30 years older,
the town is 4 or 5 times as big
but just as rotten
and the girls still spit on my
shadow, another war is building for another
reason, and I can hardly get a job now
for the same reason I couldn't then:
I don't know anything, I can't do
anything.

sex? well, just the old ones knock on my door after
midnight. I can't sleep and they see the lights and are
curious.

the old ones. their husbands no longer want them,
their children are gone, and if they show me enough good
leg (the legs go last)
I go to bed with
them.

so the old women bring me love and I smoke their cigarettes
as they
talk talk talk
and then we go to bed again and
I bring them love
and they feel good and
talk
until the sun comes
up, then we
sleep.

it's a hell of a Paris.

"The rat", by Charles Bukowski
From "Mockingbird Wish Me Luck" (1972)

Cuando te apartas...

Cuando te apartas... Cuando te apartas
de las calles principales,
arterias iluminadas,
la ciudad se vuelve
un desierto frío,
hostil.

Ayer, en la noche,
bajo la llovizna
las aceras mojadas
reflejaban los destellos,
difuminándolos,
creando albores misteriosos,
trémulas luminarias
que guían
los pasos perdidos
hacía ningún sitio.

Los escasos coches
fluyen presurosos,
escandalizando con
el atronador roce
de la goma
sobre el asfalto mojado.
Salpicaduras que huelen
a gran urbe.
Apesta a barro y gasolina.
A cagadas de perro.
A cartón desecho.

Los cajeros estaban agotados,
el deambular por las vías
se hizo perpetuo
en busca del ansiado
papel moneda.

Los camiones de basura
se desparraman
recogiendo nuestros
despojos podridos
y el plástico,
derivado de los seres
que murieron hace eones.

Tempestad tras la calma

Tempestad tras la calma Tras los días de optimismo
siempre llega un punto de inflexión.
¿Qué habrá pasado esta noche,
en sueños?
Cuando todas la opciones
son dolorosas.
Estoy perdido,
aunque con un pequeño
empuje,
puedo salir.
Es lo que tiene el acontecer
de las horas.
Hundido, o más bien,
sin ganas,
pero teniendo motivos para seguir,
una música,
una película,
eso dentro de lo superfluo,
pues los motivos elevados
a mí me sirven para
salvarme la vida.
Que no es poco.
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Grados de libertad

Grados de libertad Los grados de libertad
que en mi mundo
se permiten
son escasos o inexistentes.
Los coches pasan en la madrugada
y el reloj se paró ayer
cuando mirabas los planetas.
Los cúmulos de materia oscura
se concentran en mis intersticios.
Se celebra la muerte
se aplaude en los entierros
pues por lo menos lo sacaron
a hombros.
Puerco mundo amarillo
los destellos del helio
ciegan la compostura del niño
cojito.

Microscopía del defecto congénito

Microscopía del defecto congénito Cuando contemplo
a los animales en la oscuridad,
la mentira de los sentidos
débilmente percibidos
entran en contacto
con la sabiduría adquiridas
con los días transcurridos hasta
llegar hasta hace diez minutos o así.
Cuando los ojos se acostumbran
a la penumbra
los parásitos aúllan como perros
mordiendo las venas,
creando las ronchas,
o eso piensas.
Entonces ¿para qué están los sentidos?
Engaños del creador,
efectos ópticos desenfocados
en el cristalino desviado
del coleccionista de
almas en pena.
Las imágenes delatoras
de defectos en nosotros
hacen que no veamos
la viga en el ojo del ajeno Dios
que nos modeló con arcilla del río,
trufada de ratones muertos
y cagadas de carpas,
de materia orgánica
y de huevas de tritón,
extraña mezcolanza
para la vida de mamíferos
sin pelo.

Paseo

Paseo Cuando he bajado a la calle
eché de menos la música
pero no por mucho tiempo.
Fui al videoclub
a devolver una película.
Las luces cegadoras,
el ruido, el tráfico,
la tarde ya había mutado
en noche.
El frío,
más intenso, que otros días;
pero el bullicio no se agota
en las calles de la ciudad.
Los adolescentes faltan a clase
y se apiñan en las aceras,
ocupándolas.
Su rebeldía es travestida,
huele a falacia desde lejos,
aunque sea camuflada
por el olor a porro.
Su única libertad es que tipo de
oveja serán en el rebaño humano.
Las tiendas de comestibles chinas
afloran en las fachadas.
Entre de vuelta del videoclub
a una de ellas, atendida por niños,
que contemplaban felices
una telenovela en mandarín.
Una vieja mimaba a su nieto
comprándole melones de chuchería
y gusanitos.
Cuando salgo, los bares
de Pedro Antonio están vacíos.
Es un jueves
y pronto se llenarán
de cazadores nocturnos
y de sus piezas,
chavalas muy maquilladas,
vestidas de prostitutas,
con poco cerebro,
que al final dirán que no,
provocando cabreos
a los borrachos ojeadores.
Cuando llego a casa,
el piso está solo y yo escribo

Paseo

Perro

Perro Buscando en las alcantarillas, hallé un poemita de Bukowski que habla de un perro. Me hizo gracia y lo cuelgo aquí, en vida de perro o vida perra, como prefieran ustedes. Lo podeis encontrar en http://www.charlesbukowski.cjb.net/ junto a muchas más cosas de nuestro borracho favorito.
Empiezo, pues, una serie de poemas relacionados con perros que iré buscando de aquí y allá de todos los autores que pille.

un solo perro
caminando solitario sobre una acera caliente del
verano
parece tener el poder
de diez mil dioses

por qué es así?

Nattvardsgästerna

Nattvardsgästerna En estas fechas lúgubres en la que las calles huelen a sangre y a muerte os recomiendo fervientemente que veais "Los comulgantes" de Ingmar Bergman. Los sufrimientos de Cristo no son físicos, sino más bien psiquicos, según el autor sueco. Un tullido y jorobado monagillo le dice al padre Ericcson, pastor luterano en crisis de fe, que no cree que Cristo sufriera por el dolor, pues dice que él mismo ha padecido en su cuerpo más que Jesús en la cruz. Cristo sufrió por que sus amigos, sus discípulos le vendieron, le traicionaron, le negaron y lo abandonaron a su suerte en el Gólgota.

Libro de Mateo, Capítulo 27

Arresto de Jesús
26:47 Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.
26:48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle.
26:49 Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó.
26:50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.
26:51 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.
26:52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.
26:53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
26:54 ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?
26:55 En aquella hora dijo Jesús a la gente:¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.
26:56 Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas.Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Pedro niega a Jesús
26:69 Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo.
26:70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
26:71 Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno.
26:72 Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
26:73 Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre.
26:74 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo.
26:75 Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho:Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

Como un perro...

Como un perro... gime el lebrel en el cordón de seda
Góngora

Como un perro me ladro a mí mismo
y escarbo en los restos de mi alma
igual a alguien que quiso ser
y se convirtió
en vapor de sí mismo, en seda
rasgada por los lebreles del tiempo

Leopoldo María Panero Blanc

Vida perra

Vida perra Es extraño, por que este weblog se llama doglife por un poema mio, Vida perra, y aún no lo había incluído aquí. Además traducido al inglés fue elegido por los ignotos The Whorish Lust para abrir su último disco A night to remenber. Pues ahí va.

Cierro los ojos
Todo se vuelve rojo
Cunetas llenas de perros y gatos
podridos.
Se dirigían al otro lado
Y no llegaron nunca
O no como ellos pretendían.
La vida a veces es bastante perra
Y no nos permite cruzar a la otra
Orilla del río sin llenarnos de mierda
O sin encontrarnos con
Un muro de cemento lleno de sangre.
Por eso, cuando cierro los ojos
Lo veo todo rojo.
El gris ya no existe.
Pronto el rojo se secará
Y todo será NEGRO

Flores de Fuego

Flores de Fuego Ha nevado
y no nos hemos dado cuenta.
La muerte, que parece tan lejana
acude a mí reclamando,
sin saberlo,
su parcela en el cerebro.
La ilusión se ha perdido completamente
y el futuro es incierto
pero de pardas tonalidades.
El egoísmo, al que creía desterrado
también se ha pasado por aquí,
para encontrarse con el odio
y con la rabia,
encapsulados en
feos botes de plástico duro.
Las fuerzas, sin embargo,
me abandonan
y me dejan solo,
con lo cutre,
con lo maligno.
Los días caen como losas
estampándose con los muros
y las almenas
que en vez de proteger
me acotan el territorio.
Las cosas van mal,
muy mal,
ya creo que atravesé la delgada línea
que la vida me trazó.
Hoy nevó y no nos enteramos.
Las cosas pasan
y yo no me entero,
y cuando al fin soy consciente,
me pegan en toda la cara.
Explosión de infortunios.
Las cuchillas harán su trabajo un día u otro
y la nada será todo.
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Seis de Agosto y la delgada línea

Seis de Agosto y la delgada línea Algunas veces se me ocurren cosas positivas.
El casette con una cinta de Satie.
Eterno retorno del CD de Joy Division.
Hace bucles espaciales.
Menos mal que el mundo no se rige por un rayo láser,
aunque a veces estaría bien.
Me esperan “Los Premios” de Cortázar.
Aunque tengo ganas de llorar
pienso que todo podría ser peor.
Tiemblo solo ante esa posibilidad.
No sería lo suficientemente fuerte.
Creo que ahora estoy en el límite,
en la delgada línea _____________________________________
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